Versum eventos

VERSUM 2020

LOS AÑOS OSCUROS

…y el ritual se completó después de muchos sacrificios: la Emperatriz, Fábula, la magia… Los vivos se abrazaron, los excrucians desaparecieron y algunos cascarones convertidos, volvieron a tener consciencia de nuevo.

Sobrevivieron a La Gran Batalla Lady Inane, herida, pero en pie, sostenida por la pasión del fuego que ardía en su corazón. La Dama del Bosque, cercana al invierno, impertérrita sobre los primeros copos de nieve de la que era su tierra. Lord Kraghul , impulsado por la furia y los vítores de los suyos, unidos en hermandad. Lord Flint astuto y sagaz esquivando una vez más el peor de los destinos. Y Thanatos, el odiado, que había arriesgado su mismo pellejo para salvaguardar un mundo que no le quería; pero que siempre consideró suyo. Lord Ashram, en cambio, fue convertido en cascarón… pero no quedó condenado al olvido, sus hombres aún le recuerdan cómo recuerdan su sacrificio, incluso se dice que en los últimos instantes antes de desaparecer se le vio sonreír ,orgulloso, dejando tras de sí tan solo un yelmo oxidado y una capa raída.

Los heridos fueron atendidos, los muertos enterrados con tristeza y la firme promesa de no olvidarlos

Comenzó de esta manera, un nuevo ciclo para los seres que dan vida a este mundo, uno más. 

Soy Nudo, el Cronista Oficial del Nuevo Imperio, que apunta lo acontecido en la piel del tiempo para que no olvidemos..

LOS PRIMEROS AÑOS

Primero de todo y para que conste, recordaremos a los que ya no nos acompañan en nuestro viaje. No sobrevivieron a la batalla y murieron permanentemente. Ellos son los “27 Caídos”. Veintiséis fueron enterrados y el que no, fue un hobbit que saltó a la Nada persiguiendo un queso. Tenemos presentes sus nombres.

Por los Nómadas de la Frontera, del Clan Doomhammer, Orlogg, Astrid, Dagur, Svein y Bolvar el Lider del Clan.

Por la Guardia Imperial, el Sargento Sir Anther y el Capitán Alexander Green.

Por La Fortaleza, Lord Ashram y de los Hijos del Cuervo, Hartaz, Asgar, Rödgar, Araian, Riddly, Ylinn y el Capitán Kehegan.

Por los Muelles de Abismo, miembros de la tripulación de La Garra de los Mares, Silver, Ulgrim, Mares, Cuervo, Bartolomew, Slutty McBicht, William Wild Winds y Nor, el Capitán en funciones.

Por la Guarida del Corruptor, Daks Brujah y Enolthar Vam Drük «Segundo» Señor de la Campiña.

Por la Qasbah de Shambala, Natsuki Chisa.

Por La Hueste Resplandeciente, Robert Westerling.

(1019) Los primeros meses después de la Gran Batalla fueron muy duros. Los 375 supervivientes se organizaron en un grupo para protegerse de los peligros y cubrir sus necesidades. Sin Muelles de Abismo, Sin Gran Fortaleza, Sin Qasbah de Shambala, sin Campamento Nómada, sin Hueste Resplandeciente… Sin Guarida del Corruptor. 

La Guarida del Corruptor sufrió más que ningún otro. No sólo desapareció igual que todos los campamentos, sino que la propia Muerte condenó a Lord Thanatos y a los nigromantes, por celebrar una ceremonia de resurrección. Aquella ceremonia, necesaria para completar el ritual que exigían las tablillas de La Gran Batalla, rompía un pacto con la Muerte. Un sacrificio enorme de los que siempre fueron mal vistos y que nunca nadie les reconoció, ya que ni ellos mismo lo hacían. Thanatos fué encerrado en una vasija y sus seguidores obligados a jurar que nunca intentarían liberarlo, bajo pena de vagar eternamente por el limbo. Por otra parte,  el segundo al mando murió de manera permanente con los 27. De esta manera quedó un pueblo sin rumbo al que acabaron aceptando como uno más.

Los guerreros se unieron bajo el sello de la Guardia y juntos lograron la estabilidad. El senado dispuso leyes para organizar, cuidar y proteger al grupúsculo de personas, ahora bajo un mismo lema:  Sobrevivir.

(1020-1022)  La Guardia Imperial se reforzó en armamento y número. Aún se podía distinguir la procedencia de cada guerrero: el brazo de un bárbaro, el sable de un pirata, el escudo de un guardián de la Fortaleza, el grito de batalla de un sagarrin; Incluso los pobladores de la antigua Guarida del Corruptor se integraron en el esfuerzo común, tras la desaparición de Thanatos. Todos bajo el mando del Senado, daban protección y cobijo a los pobladores de la isla.
“Cuando las necesidades del cuerpo están cubiertas, se despiertan las necesidades del alma. El corazón de los nómadas ansiaba sangre y combate. En el oído del navegante susurraba el viento. Los sagarrines necesitaban rutas, noches estrelladas y rituales a la llama. El bosque reclamaba a sus pobladores eternos. El guardián buscaba la protección y el orden. El alma turbia se reclinó en sombra y en rumor.”

El tiempo pasó y el miedo se relajó. La Guardia Imperial era lo suficientemente poderosa como para mantener la seguridad dentro de los dominios, y muchos se arriesgaban a salir de la plaza segura para abastecer a la isla de suministros. Descubrieron así, nuevos territorios y posibilidades. Junto con estas oportunidades también aparecieron nuevos peligros que suponían un verdadero reto para los pocos supervivientes. 

El senador de la Fortaleza, Don Fernán Rocanegra, exigió al senado control de la Guardia Imperial, y de todos los guerreros disponibles para repeler los nuevos peligros. En aquel clima de desesperación y azuzados por la población y las pocas ganas de entrar directamente en combate, el Senado lo aprobó. 

El arrojo en batalla y el ardor guerrero lograron, en gran medida, librar una y otra vez, a los habitantes de la isla, de un final pronosticado.

LA DIÁSPORA

(1023) Cuando los límites de lo conocido se ampliaron, los Nómadas de las Fronteras y los Piratas de Abismo abandonaron la seguridad de la Isla Esmeralda, persiguiendo sus anhelos. Los que se quedaron seguían afanados en reconstruir la civilización.

Nuevos peligros acosaban ahora a un grupo dividido. Los líderes titubean y la población se acobardaba. La Guardia Imperial no era suficiente para proteger a la población. La Fortaleza, aquel invierno, reclamó el mando de la Guardia en el Senado, y éste se la otorgó. Por segunda vez la unión de todos, ahora bajo el estandarte de la Fortaleza y al mando de Don Fernán Rocanegra, fue librando a Versum de peligros y penurias. 

Se crearon entonces dos mundos que empezaban a mirarse con recelo. Los pueblos que buscaron sus posibilidades lejos de los demás y los pueblos que permanecieron unidos buscando el bien común. En este momento, se produjo el “Abandono de la Corte de Invierno”. Los elfos, los seres feéricos se cansaron de la ambición y el ansia descontrolada de vivir de los humanos. Volvieron a lo más profundo de los bosques, para no volver a salir y cuando salían ya no mostraban su cara amable.

(1025) Los antiguos integrantes de la Guarida del Corruptor encontraron una mano amiga en los Bajos Fondos. Este mundo en la sombra, cubría todas sus necesidades. La red de agentes se extendía por los barrios de todas las ciudades, también acompañaban a los grupos que abandonaron la Isla, integrados como uno más. La Guarida y los Bajos Fondos tenían ojos y oídos en todos los rincones, con sede en el propio corazón de Isla Esmeralda.

(1026) Muchos eruditos, magos, científicos, artesanos y mercaderes de todos los antiguos grupos se integran bajo la seguridad  del estandarte de La Fortaleza. Nace un nuevo asentamiento en la Isla, formado por ciudadanos comunes, esforzados por la prosperidad y la evolución de una nueva civilización en ciernes. Construyen un Barrio en lo que ya empezaba a organizarse como una ciudad. A partir de ahora será conocido como el “Barrio del Mercado”.

(1027) La Magia vuelve a aparecer tímidamente, manifestándose por todo Versum. Muchos magos, una gran mayoría de la escuela Miscere,  incapaces de recuperar el Don, tras el sacrificio de la Emperatriz y de Fábula, buscan otros caminos y comienzan a estudiar otros métodos.

(1029) Los Caballeros de Caronte continúan con su labor; pero Muerte al no regresar la Emperatriz, da por roto el pacto. La oferta de Muerte ya no es tan generosa:

“Todos los habitantes de Versum, salvo los Carontinos, pierden el poder de ver a las almas. Y ya no podrán sortear tan fácilmente el viaje sin retorno. La quinta vez que se crucen los portales de la muerte, no habrá retorno…”

El Senado es incapaz de dominar la situación en todo este tiempo. Los problemas y enfrentamientos se acumulan en las órdenes del día. La contínua expansión, el salvajismo, el crecimiento de las ciudades, el aumento de la delincuencia, el abandono de los elfos  y sobre todo la falta la Emperatriz van haciendo al senado inoperante e incapaz de reaccionar. Se aísla de todos estos problemas y los senadores sólo piensan en sí mismos y en sus luchas internas por el poder. Cada uno busca lo mejor para su pueblo de procedencia.

EL CAOS CRECIENTE

Por seis años más, fué como si el Caos cabalgara a sus anchas por todos los rincones de Versum. Los enfrentamientos, los saqueos, las batallas eran constantes en cada cruce de caminos, en cada estepa, en cada bahía. Los distintos pueblos de Versum reclamaban su lugar, y luchaban por la hegemonía. Los nómadas cubrían páramos de tierra salvaje. Los piratas fundaron puertos y rutas marítimas acumulando riquezas como nunca habían visto sus ojos. La Qasbah extendía sus rutas comerciales. Qafila y la Llama ganaban adeptos a medida que avanzaban las caravanas. Las diferencias se resolvían con violencia.  La Guardia Imperial seguía manteniendo el orden a duras penas. El precio por estos desencuentros fue alto. 

(1035) La Magia aumenta poco a poco en Versum, salvo para los Miscere. El Don es débil y los magos tan solo son capaces de usar los hechizos más sencillos. Aparece una nueva escuela, Sylvus. Aquellos que buscan comprender la naturaleza que les rodea para desarrollar su Don a través de esa comunión. Conocen el poder de la tierra, las plantas, el viento y la vida, y por ello son llamados muchas veces druidas o chamanes. La Ciencia avanza y los antiguos Miscere descubren la Alquimia.

(1036) Los bajos fondos crecen y proliferan por todo Versum. Dentro de la red de operativos de los bajos fondos se crean nuevos negocios derivados del descubrimiento de la Alquimia. Un mercado negro de materias primas e ingredientes. Se establece el comercio y transporte bajo cuerda por todas las ciudades. Dado que hay que proteger los negocios, muchos de los integrantes se especializan para llevar a cabo labores de protección y extorsión. Los integrantes de los bajos fondos siguen en la sombra y reafirman sus núcleos entre los Pueblos Extranjeros. “Los conflictos son buenos para los negocios”.

Los Caballeros de Caronte continúan acompañando a las almas por el limbo y juzgando las diferencias más mundanas. Además desempeñan una gran labor combatiendo a los Devoradores de Almas, al ser los únicos capaces de verlos y combatirlos. 

Las Religiones, que ofrecen alivio al alma en estos tiempos de continuos enfrentamientos, comienzan a ganar seguidores. En estos tiempos oscuros, las gentes de Versum se aferran. El Culto de la Llama y el culto a  Qafila, unas veces compiten y otras veces se complementan en las caravanas y en ciudades con gran peso comercial. La Religión de la Vida, prolifera entre todos los pueblos ya que los enfrentamientos armados dejan heridos los cuerpos y las almas. Los Sacerdotes Sanadores van tras las tropas para poder ofrecer sus servicios y expandir su fé. El Culto de la Dama Gris, comienza a ganar adeptos, entre personas de poder o adineradas. Y en las, fronteras empieza a fraguarse una nueva visión religiosa, Adarsam que agrupa distintas culturas y tradiciones. Evoluciona desde los Custodios de la Memoria, una de las tribus del Campamento de los Nómadas de la Frontera. Estas distintas religiones que crecen día a día, también son foco de diferencias, envidias y roces. Ninguna es claramente mayoritaria ni oficial.

El equilibrio se iba quebrando por todos los ángulos y el Senado era incapaz de apagar todos los fuegos que ardían en cada esquina y estaban consumiendo Versum.

LA SOLUCIÓN POR LA FUERZA

(1038-1039) Esta tensión, a menudo sangrienta, terminó por explotar. Durante 1038 una vez más La Fortaleza asumiendo el papel de la Guardia Imperial, tomó el control militar de caminos, rutas, ciudades y asentamientos en menos de un año. En un ágil movimiento  de tropas, Don Fernán Rocanegra, mantenía el orden y garantizaban la seguridad. 

El Senado lejos de enfrentarse a esta maniobra militar, encontró aquí la solución a sus problemas. Rocanegra, había asumido el mando. Ejerciendo su poder, devolvió el orden en las ciudades que recibían la entrada del ejército aliviadas.

De la inoperancia, los senadores pasaron a la inactividad. Las antes estresantes reuniones llenas de tensión y gritos improductivos, empezaron a tornarse en visitas, invitaciones, banquetes, cacerías, fiestas, donaciones de dinero… Poco a poco los senadores se abandonaron al lujo, el despilfarro, la ostentación… a costa de las arcas de las ciudades, y de los fondos militares de la Guardia Imperial.

Buenaventura Malasaña el Senador de la Guarida destapa esta corrupción en la que incurrian todos los demás senadores. Lo denuncia ante Rocanegra, que en Agosto de 1039, tras la Ceremonia de los Caídos y al mando de las tropas de la Fortaleza y con la Guardia Imperial de su lado,  irrumpe en el Senado y acusa a los allí presentes del saqueo de las arcas, de corrupción y de abandono de sus funciones. Todos los Senadores, salvo Malasaña, son juzgados de inmediato, encontrados culpables y ajusticiados ese mismo día. Se nombra un Gobierno de Excepción formado por cuatro nuevos Senadores, todos ellos Generales de la Fortaleza. Se proclama el “Nuevo Imperio” y se imponen leyes severas, con la esperanza de poder, llegado el momento, restaurar el orden anterior. El nuevo senado concede la potestad total al General Rocanegra, respetado por sus hazañas y es proclamado Emperador. Toma como consejero al Senador de la Guarida por la lealtad mostrada. La Guardia Imperial, El Colegio de Magia y los Gremios reconocen, apoyan y se integran en el Nuevo Imperio.

La Isla Esmeralda es nombrada capital y nace así “El Nuevo Imperio”.

UNA GUERRA NO DECLARADA

(1040) El Nuevo Imperio flota galeones de guerra con los que comienzan rápidas incursiones contra los intrépidos Piratas que desgastan a ambas partes. Los Piratas de Abismo comienzan a tener problemas para encontrar cargamentos poco escoltados a los que abordar. 

La Qasbah comienza a perder el poder comercial conseguido hasta ahora. Las rutas comerciales de fuera del nuevo imperio son impracticables. Los sagarrines son incapaces de defenderse de nómadas y piratas al mismo tiempo. Los enfrentamientos en las fronteras continúan con asaltos por parte de los Nómadas y operaciones de limpieza por parte del Nuevo Imperio.

Las ciudades en cambio, lejos de los bosques, los mares y las fronteras bullen en cultura y conocimiento. La Alquimia está en auge, científicos, artesanos, inventores. La medicina realiza grandes avances en estos tiempos convulsos. 

(1041) La Corte de Invierno sale cada vez con más osadía de los bosques y comienza los enfrentamientos con el Nuevo Imperio, la Qasbah y Los Nómadas de las Fronteras. De noche las hadas cazan, de día son la presa.

Las investigaciones de la Escuela de Magia continúan. No son capaces de dominar por completo la magia pero descubren que las escuelas se tienen que sintonizar con unos poderosos objetos mágicos recién descubiertos llamados Nodos. 

El Culto de la Diosa Gris crece con el Nuevo Imperio, incluso el mismo Emperador es practicante desde hace años. No está reconocida como Culto Oficial del Nuevo Imperio; pero el Culto de la Diosa Gris aspira a acabar con el resto de religiones y convertir a todo Versum a sus creencias. 

(1042) El insostenible mantenimiento y la cada vez mayor inoperancia de la burocracia oficial, hace que la Academia Imperial cierre sus puertas. Desde este momento los Gremios mantendrán la enseñanza en el Nuevo Imperio. Se decreta que todos los habitantes de Versum podrán beneficiarse de estos servicios aunque no sean ciudadanos del Nuevo Imperio. “Para culturizar a los Extranjeros” como dijo el Emperador. Esto atrae a las ciudades a personas que buscan un nuevo hogar, cultura, o una forma honrada de ganarse la vida.

Dentro del  Nuevo Imperio los que aceptan ser ciudadanos encuentran paz y progreso. Se otorgan títulos a ciudadanos libres que pagando impuestos engrosan las ciudades. Cientos de habitantes se arremolinan en sus alrededores buscando la seguridad, huyendo de los enfrentamientos en las fronteras. Son admitidos en las ciudades  integrando el Barrio de Refugiados. Este Barrio acaba acogiendo desde aventureros errantes, filósofos, mercenarios, incluso bardos y el Culto de Adarsam florece. Recoge historias y leyendas, y funda de manera natural una pequeña biblioteca que acaba atesorando más conocimiento que la desaparecida biblioteca del colegio de Magia.

Gracias a un sobresfuerzo conjunto de La Guardia Imperial y las tropas de la Fortaleza, que ahora luchan por el Nuevo Imperio, disminuye el nivel de delincuencia y los conflictos se alejan de los nucleos urbanos y se centran en las fronteras.

 Se desarrolla la Alquimia, la nueva ciencia, que junto con los avances en medicina aumentan la calidad de vida. 

(1043) Esta aparente estabilidad, dentro del Nuevo Imperio, favoreció el comercio. Las rutas se refuerzan y los asaltos ceden ante un ejército bien preparado y pertrechado. De esta manera los acólitos del culto de la Llama y de Quafila de nuevo comienzan a expandirse promulgando su palabra por todas las plazas. Las demás creencias empiezan a quedarse atrás y en especial el culto de La Diosa Gris comienza a verse amenazado. Poco a poco, un roce, una algarada, una multitud, y en todas las ciudades había enfrentamientos en las plazas y en las calles. Muchos murieron y algún templo fué pasto de las llamas. La religión se convirtió en un nuevo problema para todos.

Los pueblos que han encontrado también su explendor fuera de la Isla se sienten amenazados por la rápida expansión del Nuevo Imperio. 

Los ataques por recursos y conquista de territorios van creciendo contínuamente aunque el Nuevo Imperio siempre sale victorioso gracias a su desarrollo cultural, comercial y sobretodo militar.

La vida de los criminales es más dura que antes. Ahora la Guardia Imperial, que sólo rinde cuentas ante el Emperador Rocanegra, mantiene un control más férreo en las ciudades y caminos. En los bajos Fondos, los negocios no cesan, pero cada vez cuesta más encontrar sangre nueva. Los trabajos son más minuciosos y especializados, ya que cada arresto o muerte es irreemplazable. 

EL PACTO  

(1044) El Nuevo Imperio comienza a acusar el esfuerzo militar y económico que supone el coste de esta situación. El Emperador ofrece una tregua, antes de que esta guerra en todos los frentes, y el conflicto religioso, acaben por destruirlo todo. 

Pasados ya 25 años de La Gran Batalla, tras la Ceremonia de los Caídos, la época de los enfrentamientos acaba.

Los pueblos aceptan la tregua y envían delegaciones a la Ciudad Esmeralda para negociar. Tras arduas negociaciones se firma un gran pacto que devuelve la paz a Versum. Las religiones, a su vez son llamadas al orden por todos los pueblos y deciden frenar la escalada de violencia religiosa.

Los nómadas cada vez más dispersos, debilitados y al borde del desastre por el conflicto armado, aceptan el siguiente pacto: Cesan todas las hostilidades entre ambos bandos, y se prohíbe alzar un arma contra los ciudadanos del Nuevo Imperio. Una vez al año se les permite convocar el ritual berserker denominado “La Jauría” en el cual sus crímenes quedan impunes. A cambio de esta paz pagarán tributos al Nuevo Imperio.

Los piratas ágiles tanto en ganar como en perder botines, son incapaces de gestionar con eficacia sus recursos y comienzan a tener problemas de abastecimiento. Prefieren seguir libres y firman un pacto por el cual podrán beneficiarse de patentes de Corso y tomar el control de “ciertas rutas comerciales”. Cesan también todas las hostilidades entre ambos bandos, y se prohíbe alzar un arma contra los ciudadanos del Nuevo Imperio. Los Muelles de Abismo todos los años pagarán tributos al Nuevo Imperio.

Tras la firma del Pacto se reconoce a la Qasbah como Protectorado del Nuevo Imperio. Se les permite comerciar dentro del Nuevo Imperio y usar La Vía Imperial, camino comercial que une todas las ciudades desde Capital. Además sus caravanas están bajo la protección del Nuevo Imperio. 

Sin embargo, al finalizar el conflicto religioso, el Emperador declinó la petición de los sagarrines de reconocer como oficial el culto de la Llama a cambio de unirse como ciudadanos. La Qasbah decidió aceptar la protección del Nuevo Imperio pagando tributos. 

Aes Shide, empieza a verse atrapada, en sus cada vez más escasos bosques. La continua lucha, debido a la tala masiva, causada por las expansiones de otros pueblos y los enfrentamientos causados por las cacerías nocturnas y sus represalias, amenazaban su retirada vida en lo más profundo del bosque.

Firman un tratado por el cual recibe en posesión gran cantidad de bosques en el Nuevo Imperio en los no se podrá entrar sin su permiso. Si se hiciera, todo lo que pase dentro será única y absoluta responsabilidad de quien haya entrado. Incluye un bosque en la propia Ciudad Esmeralda. Cesan todas las hostilidades entre ambos bandos. Se les permite la Caza Nocturna una vez al año y en la cual  sus crímenes quedarán impunes. A cambio, contribuyen con tributos a las arcas Imperiales. 

Los antiguos habitantes de la Guarida se integran plenamente en el Nuevo Imperio y son reconocidos como ciudadanos libres. Además obtienen representación en el Senado. Contribuyen a las arcas imperiales con impuestos.

EN LA ACTUALIDAD

(1052) Desde entonces una vez al año todos los pueblos son invitados a la Capital para celebrar  la Ceremonia de los Caídos en recuerdo de la Gran Batalla del nacimiento del Nuevo Imperio y del provechoso Pacto. Ya han pasado 33 años desde la Gran Batalla. Y el delicado equilibrio que ha mantenido la paz durante los últimos siete años comienza a resquebrajarse. Una vez más seré testigo y cronista de los hechos.

Nudo, Cronista Imperial del Nuevo Imperio.

Comienza Versum 2020…